lunes, 18 de abril de 2016

El Estado de la Literatura en Tamaulipas


En Tamaulipas se ha generado un movimiento literario de excelente nivel, gracias a la iniciativa y el liderazgo de escritores interesados de manera genuina en el desarrollo de la entidad. Las instituciones han formado parte fundamental de este desarrollo, ya que han emprendido acciones de convocatoria para el incentivo y la publicación. Si bien no es asunto fácil que las instituciones publiquen la obra de los autores, aquéllas convocan a certámenes literarios cuyos premios son las publicaciones impresas y electrónicas de las obras seleccionadas. Sin embargo, hay talentosos creadores que no participan en dichos certámenes por pereza, apatía o desinterés, y su obra queda sin publicación.

Las iniciativas particulares han propiciado el desarrollo de los escritores. Diversos grupos de escritores y/o individuos de Ciudad Victoria (Los Santos Días de la Poesía), Nuevo Laredo (Encuentro de Escritores de Nuevo Laredo) y Matamoros (Encuentro Binacional “Letras en el estuario”) convocan cada año a los encuentros literarios con el objeto de reunir y vincular a las plumas de la entidad. Este esfuerzo de algunos visionarios debería de extenderse a otros municipios y a otros grupos de escritores que no han tenido iniciativas como las mencionadas en los últimos veinte años. El objetivo es crear una constante intervención para la difusión y desarrollo del movimiento literario ya existente en los municipios previamente mencionados.

Es conveniente —justo, creativo, necesario— que la comunidad literaria actual reconozca a aquéllos que han contribuido al origen y prolongación de las letras tamaulipecas. No esperar a que el investigador literario de mayor renombre en la entidad reciba la beca para escribir el panorama literario de Tamaulipas. ¿Cómo? A través de la gestión para la publicación de los autores que iniciaron este movimiento. Al reconocer a nuestros fundadores, nos reconocemos a nosotros mismos. Algunos tenemos la iniciativa para contribuir en la estructuración de obras impresas que muestran la actualidad literaria de Tamaulipas y otras entidades, ya que esperar a que las instituciones lo hagan toma mucho tiempo y, a veces, es desgastante física y psicológicamente. 

Como editor de ALJA Ediciones, y como parte de la Red de Editoriales del Noreste de México, me sorprende que seamos sólo dos (hasta ahora) las editoriales independientes que nos desplazamos de un lugar a otro para la difusión de las letras tamaulipecas; la otra editorial a la que me refiero es La Shula Cartonera. Veo la cantidad de editoriales independiente de Nuevo León y pienso que en Tamaulipas hace falta una mayor iniciativa para concretar proyectos editoriales. Si bien, el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes contribuye en la formación y desarrollo de escritores llevando talleres a los diversos municipios, los mismos escritores debemos encontrar maneras para crear un desarrollo técnico mediante el establecimiento de talleres literarios permanentes en los municipios. 

La unificación de los escritores es vital para el sostenimiento de las letras de Tamaulipas. También es vital que se dejen a un lado las diferencias, los protagonismos y los conatos verbales, ya que estas deficiencias empobrecen al individuo y repercuten en el equilibrio y en la dinámica de la literatura tamaulipeca.

miércoles, 27 de enero de 2016

Diez años del Ateneo Literario


Dice el célebre poeta norteamericano Ezra Pound en sus Ensayos literarios:

El retorno a los orígenes fortifica porque implica un retorno a la naturaleza y a la razón. El hombre que regresa a las fuentes lo hace porque desea conducirse dentro de una permanente sensatez”.[1]

Así en el Ateneo Literario José Arrese de Matamoros deseamos conducirnos, con esta pasión por el proceso creativo, en una permanente sensatez. Esta asociación literaria, por la que hemos luchado con auténtica devoción, pretende promover la creación en sus diversos géneros entre personas interesadas en el proceso creativo. Funciona desde el mes de agosto del año 2005 de manera autónoma, como una evolución justa y necesaria del Círculo Literario Manuel F. Rodríguez Brayda.

La primera presidente fue Addis Abeba Santacruz Bautista quien, junto con el grupo, se dio a la tarea de aceptar propuestas para el cambio de nombre; así, por defensa de quien esto escribe, surge el nombre que llevamos ahora.

En el 2007 se eligió a Antonio Quintero, quien dejó la presidencia sin mayor explicación, después de unos cuantos meses. Como consecuencia natural, el secretario en ese entonces dirigió las sesiones hasta finales de ese año. Creada por un servidor, en ese mismo año nace ALJA Ediciones con su primera publicación, Desnuda memoria, libro de poesía de la escritora matamorense Conchita Hinojosa.

En el 2008, como nadie sentía la necesidad de tomar la responsabilidad del grupo, quien esto escribe se dio a la tarea de ser presidente, gracias al acuerdo tomado por no más de seis personas. Se nombró a una secretaria y a un coordinador de relaciones públicas, pero la verdad es que el presidente hizo, entre otras actividades, las tareas de secretario, tesorero, asesor literario y relaciones públicas, durante gran parte de los siguientes cinco años denominados con sarcasmo por Alejandro Rosales Lugo, el Ramirato, período que poco —o nada— tuvo que ver con la dictadura; uno de los principales aciertos fue la publicación del primer libro del grupo, Voces desde el Casamata Antología de poesía, narrativa y ensayo (ALJA Ediciones, 2010).

En el 2013, Joaquín Peña Arana fue nombrado presidente para el período de un año; en este tiempo, gracias al liderazgo del escritor tampiqueño, se hicieron cosas positivas para el grupo como llevar el Encuentro Binacional Letras en el estuario a las instituciones educativas y la publicación de la segunda antología, Rara ubicuidad Antología de poesía, narrativa y ensayo (ALJA Ediciones, 2013).

En el 2014, María Concepción Hinojosa Amaro tomó la presidencia hasta finales del 2015; gracias a la iniciativa de la escritora matamorense se tuvieron grandes logros; el más importante fue la aparición de nuevos integrantes que vinieron a renovar el espíritu del grupo, así como la publicación del libro Tengo una soledad Antología de poesía, narrativa y dramaturgia (ALJA Ediciones, 2015).

El escritor mexicano Octavio Paz señala en El arco y la lira:

Las palabras del poeta, justamente por ser palabras, son suyas y ajenas. Por una parte, son históricas: pertenecen a un pueblo y a un momento del habla de ese pueblo: son algo fechable. Por la otra, son anteriores a toda fecha: son un comienzo absoluto”.[2]

Ahora, el Ateneo Literario queda en manos de un comité joven y entusiasta que comienza con ideas renovadas; confiamos en que, abanderados siempre por el respeto y la democracia, llevarán el rumbo del grupo hacia tierras más fértiles y vientos más generosos.




[1] Pound, Ezra. Ensayos Literarios. CONACULTA, México, 1993, p. 21
[2] Paz, Octavio. La casa de la presencia Poesía e historia. FCE, México, 1994, p. 189

Imagen: Martha Garza.

lunes, 18 de enero de 2016

La Mierda Y Sus Variantes


La primera vez que vi la escultura El Pensador de Auguste Rodin me pareció ridícula; estaba segura de que se hallaba sentado sobre el inodoro, concentrado en expulsar un vulgar mojón”.
Rosario Ferré, Las puertas del placer.

Desde la niñez, nuestros padres nos prohíben que hablemos de la “mierda” por ser una palabra insolente, majadera, escatológica. El uso de este vocablo, o cualquiera de sus sonoras variantes, es motivo suficiente para engendrar el reproche y, en casos muy extremos, el uso del cinturón del padre sobre las nalgas del pequeño. Pero a mayor prohibición, mayor el interés por pronunciarla: la palabra vedada. Si los hijos la dicen frente a los padres, éstos reaccionan como si implicara mancharse con ella la ropa y la conciencia.

Las variantes de “mierda” son muchas, aunque con algunas diferencias entre sí para acentuar características y definir modalidades, así como su impacto fonológico entre las muchedumbres. Términos admisibles por decentes pudieran ser: caca, popó, el dos; con una gota mayor de vulgaridad: mierda, cagada, miscua, cagarruta; términos formales y de uso científico: excremento, deyección, defecación, deposición, excreción, evacuación, detrito, materia fecal, heces fecales; variantes de acuerdo a su forma y presentación física: mojón, diarrea. En la voz del pueblo, al “mojón” también se le encuentra parentesco visual con el “tiburón” o “tiburoncillo”, de acuerdo al tamaño que lo caracteriza. A la “diarrea” también se le denomina “seguidillo”, “chorro”, “chorrillo” o “corre-que-te-alcanza”, en un afán por encontrarle analogía con sus manifestaciones o consecuencias.

Recuerdo que, durante mi infancia, escuchaba a la vecina del 19 gritarle a su hijo de tres años con todo el poder de su voz: “¡Juanito, ya te hiciste caca otra vez!”. Cuando me encontraba con Juanito en el patio o en la calle, dada la insistencia verbal de la madre para informarle no sólo al niño sino a todos los vecinos, el niño me parecía un mojón caminando de un lado hacia otro. Alguna vez, mi primo Arturo, de mi edad, me platicó que un autobús del transporte colectivo de su pueblo había hecho cagada a un perro por la esquina de su casa. Al no comprender el sentido de la frase con precisión, me imaginaba al desventurado perro saliendo por el tubo de escape del vehículo. Después me reía ante la imposibilidad del acontecimiento.

El idioma evoluciona al paso de los años. Nacen nuevas formas o variantes coloquiales para representar la crudeza del vocablo, de acuerdo a la educación de la familia. Es común escuchar que alguna mujer graciosa se disculpe entre personas con las que tiene confianza y les diga: “ahorita vengo, voy a po-polvearme (o a pi-pintarme)”, en vez de decirles: “voy a defecar” o “voy a cagar”, o lo que es más inverosímil “voy a expulsar algunos mojones”. No necesitamos ser tan específicos con la información que les proporcionamos a nuestros semejantes, según la sabia opinión de nuestros padres. No me imagino al Presidente de México ofreciendo esa disculpa en plena rueda de prensa o en una transmisión en vivo por cadena nacional; sería de mal gusto, según la sabia opinión de nuestros padres.

Entre amigotes o cuatachos es muy común el uso del verbo “cagar”, en vez de “defecar”. “No mames”, dirán ellos cuando se les ofrezca, como justificación por nuestra tardanza a la fiesta, la frase “llegué tarde porque me andaba defecando”. Así nacen expresiones metafóricas como “la cagaste, carnalito”, para indicar que alguien cometió un error terrible, tal vez irreparable o de muy difícil reparación; “la vives cagando”, frase que muestra reincidencia para tropezar con la misma piedra; “le dieron una cagada”, para señalar el reproche paterno o algún susto por su actitud pretenciosa. A veces, cuando cometemos grandes errores en donde involucramos la culpa de los amigos, o cuando el error y la torpeza se repiten una y otra vez dada la falta de prudencia, la gente con la que tenemos confianza nos dice “eres un caga palos”. Y de ahí la imagen no tan retórica “te pusieron como palo de gallinero” (todo cagado). Cuando alguien se ríe durante un tiempo prolongado, en referencia a una situación cómica o humorística, o cuando alguien recibe un susto tremendo como consecuencia de sus torpes acciones, se dice que “se cagó de risa (o de susto)”, según la ocasión. El regaño de los padres como consecuencia de malpensadas acciones, la reprimenda o la llamada de atención, origina entre amigos expresiones como “te cagaron tus padres”. O cuando alguien habla mal de otra persona, se dice que “le está tirando caca”. Por otra parte, el parecido físico entre madre e hija, padre e hijo, da pie a expresiones como “estás cagado a tu padre”.

En fin, algunas personas atenúan la estridencia de la palabra “mierda” y sus derivados, con expresiones graciosas o humorísticas que se utilizan para suavizar el lenguaje y evitar la caída en la bruma escatológica. Pero, a final de cuentas, todos cagamos: yo cago, tú cagas, caga el rico, caga el pobre, el indigente o la reina de Inglaterra, y hasta en baños públicos se aprecia la retórica poética de: 
     “Caga feliz,
     caga contento;
     pero, no chingues,
     cágate adentro”.


Imagen: caca.zoy.org

domingo, 17 de enero de 2016

¿Franqueza O Prudencia?


Las grandes muchedumbres guardan en sus entrañas la franqueza ostentosa de gente que navega de puerto en puerto, gente que alza en sus barcas notorios pendones de verdad disfrazada de saeta. Hay gente que detesta la mentira. Y para aniquilarla de su entorno la arroja a la picota del escarnio para que la gente pase y le escupa el rostro. Luego levanta la franqueza en el asta más alta, la eleva para indicar al resto del mundo aquello a lo que debe rendirse reverencia y pleitesía.

Hay gente cuya carta de presentación es la franqueza. Hablar con las palabras desnudas, aventarlas a la persona de manera directa, sin ligera variante en el rumbo hasta alcanzar su objetivo. Palabras exactas, palabras desnudas, aunque hieran la carne del receptor, aunque lastimen la piel y la conciencia de aquél que las recibe. Para la persona que habla con franqueza no es válido disfrazar las palabras; es innecesario revestirlas de prudencia para evitar la colocación del dedo en donde yacen las heridas de quien padece los errores o la incorrección. Las palabras se convierten en flechas envenenadas cuando hieren.

Una cosa es alzar el pendón de la franqueza como símbolo de conducta irreprochable. Otra, adoptar el pendón de la prudencia. Quien habla con la verdad, siempre observando la oportunidad de no dañar a quien recibe las palabras, es prudente. Quien habla con la verdad, sin importarle el efecto catastrófico en quien recibe el señalamiento, es franco. Existen maneras de comunicar las verdades, procedimientos respetuosos para informarle a alguien lo que deba informársele. Dicen que callar una verdad es mentirle a quien se le oculta. Pero, ¿con qué autoridad debe la persona determinar si otra debe o no conocer cierta información? Ahí el dilema.

Imagen: Ramiro Rodríguez

domingo, 3 de enero de 2016

¿Quién Soy Yo?



¿QUIÉN SOY YO?


I

Soy sangre de vida,
soy fuente de Dios,
palabra imperfecta,
el cuerpo del sol,
soy salmo insondable
o un verso de amor.
Soy siempre el espejo
tic–tac del reloj,
ya sabes mi nombre,
ya sabes quién soy.



De Un día tras la inocencia (ALJA Ediciones, 2015)


Imagen: blog.saluspot.com

lunes, 23 de noviembre de 2015

Mentiras



MENTIRAS


Son palabras destructivas
que vierten una sentencia
en el drama interminable
de la escena.

La hipocresía nocturna,
obstrucción de toda senda,
selva oscura de peligros
y condenas.

Palabras cual hiel amargas
que se disuelven eternas,
que sólo hirientes despojos
representan.

Provocación de agonías,
padecimientos y penas
que hacen del grato romance
vil novela.


De Perspectiva de una silueta (ALJA Ediciones, 2015)

jueves, 12 de noviembre de 2015

Soliloquio En El MACT


XIV Congreso Binacional "Letras en el estuario"
Del 19 al 21 de noviembre, 2015.
Matamoros, Tamaulipas - Brownsville, Texas.

Presentación del libro
Soliloquio del hombre ciego (ALJA Ediciones, 2015)
de Ramiro Rodríguez
Presenta Santiago Daydí-Tolson

Sábado 21 de noviembre, 2015. 11;30 a.m.
Museo de Arte Contemporáneo (MACT)

viernes, 9 de octubre de 2015

Estropicio interior en la FIL Monterrey 2015


Estropicio interior (ALJA Ediciones, 2014) del escritor tamaulipeco Ramiro Rodríguez es una colección de narrativa breve que gira en torno a la problemática existencial de sus personajes; tal vez las únicas excepciones a esta problemática sean el erotismo y la inocencia juvenil en algunos relatos. Desde la mismidad hasta la violencia psicológica, la infidelidad, el fracaso y las fobias, esta obra reúne historias con personajes manchados por el fracaso y la soledad, el despilfarro y la falsa religiosidad, cubiertos con un velo de humorismo negro.

La oba abre con un epígrafe tomado de Cien años de soledad del colombiano Gabriel García Márquez: “Se desempedraba el cielo en unas tempestades de estropicio”. Y esta imagen es una especie de constante que se manifiesta en muchas de las historias aquí reunidas,  donde se evidencian conductas humanas, estereotipos en reiteradas ocasiones, con el objeto de ridiculizarlos y romper con vicios añejos.

El libro se presentará el sábado 17 de octubre, durante las actividades de la Feria Internacional del Libro Monterrey 2015. La cita es en la Sala 107 Cintermex en punto de las 12 horas. Presentan Hortencia Delgado y Carlos Lejaim Gómez. Entrada libre.