domingo 13 de diciembre de 2009

Guitarra y Vino Tinto




Esta noche me fragmento en la guitarra de Ottmar Liebert. Me hundo en un vaso de vino tinto, la idea de no ser un sordomudo, el árbol moviéndose al compás del viento del norte. Pienso en las noches de Ciudad Mante, en las noches del puerto de Tampico.

¿Dónde se escombran los protagonistas del verso violento? ¿La imagen de la mujer detrás de las cortinas, con sus senos dibujados en la humedad? ¿Los peces exóticos de Teresa Múzquiz de Lacaille en el arte pictórico? ¿Las libélulas y demás insectos en la luminosidad de la especulación?

Las palomas vuelan hacia otros brazos que las alimentan por las tardes. Las ardillas aceptan las nueces de otros visitantes, ebrios de asombro. Los actos inolvidables suceden por razones lógicas. Por el momento escucho a Ottmar Liebert y soy náufrago en un vaso de vino tinto.


Video: Ramiro Rodríguez

lunes 30 de noviembre de 2009

La Crónica Poética de Arturo Castillo Alva


El hombre camina hacia lugares donde la palabra toma otra dimensión. Las palabras se apalabran, se desgajan de ambigüedades, se dispersan en un punto vivo que se ubica entre los ojos. El poeta se agiganta cuando toma la palabra, cuando el público guarda silencio y espera el monólogo dramático o el poema que humaniza y que lo humaniza. Porque el poeta algo tiene de ente extraordinario.

El pasado viernes 27 de noviembre estuve en la Casa de la Cultura de Tampico, Tamaulipas, en la lectura de Arturo Castillo Alva (1946). Me senté en la última fila. Una, porque la sala estaba repleta de almas; otra, porque desde la parte posterior podría ver las reacciones de los invitados al banquete literario.

La lectura del poeta y dramaturgo tamaulipeco estuvo enmarcada con las imágenes fotográficas de Miguel Ángel Camero. Arturo leyó un monólogo de reciente creación, así como algunos de sus poemas.

dame dinero      dios      dame dinero
y carne firme dame      y una cama
y un pedazo de tierra donde
pueda después pudrirme      todo cuesta

Arturo escribe poesía de fuerza emotiva singular, potente, poesía que puede digerirse al momento de leerse por primera vez, de escucharse por primera vez. El poeta/cronista que nos habla de lo que ha escuchado su lengua, lo que han tocado sus ojos, lo que han visto sus manos.

qué tal si era papá      hace muchos años
el que anoche hablaba con fulana
el que oscuramente quería consolar a fulana

Una serie de nombres anduvo gravitando por los espacios del auditorio donde se realizó su lectura, rostros, espejos, lugares tal vez conocidos por el público tampiqueño, la sal y la arena del puerto, las calles vibrantes, las bestias del África y la figura del Presidente.

Alternando la lectura del hombre con la música y la fotografía, los efectos de luz, con un público receptivo y numeroso que le agradeció su intervención a través de los aplausos, pudimos disfrutar la creación de uno de los escritores más importantes del estado.


Fragmentos poéticos tomados de: Años más años menos (CECAT, 1998)
Imagen: Beatriz Durán Maldonado

domingo 22 de noviembre de 2009

Elsa Cross en H. Matamoros



La escritora mexicana Elsa Cross lee el poema "Héroe" de su libro Los sueños Elegías durante el VIII Congreso Binacional "Letras en el estuario" en H. Matamoros, Tamaulipas, los días 13 y 14 de noviembre, 2009.
Video: Ramiro Rodríguez.

5. El héroe (fragmento)


Intocado por el recuerdo o el deseo,
sólo dejándose penetrar del verde,
lancetas sonoras de los grillos
                                                            en pleno día;
detenido en la red de la apariencia,
mira las visitaciones de los grajos,
los paraguas amarillos de las prímulas
                                                                cubriendo el césped.

La savia se vuelve fulgor rojizo.
La letanía del cenzontle
penetra despacio entre las hojas vivas
                                                                       y las muertas.

Abismado en su no hacer,
afligido como los vagabundos y los locos,
mira en los montones de hojarasca
                                                             un barco en pique. (…)

jueves 19 de noviembre de 2009

Murmullo de Gloria


Las palabras nadan
                en la superficie
                      de
         la lengua / del vino
ella me escucha como al viento
en los ojos de la ventana.


Imagen: Muchacha en la ventana, Salvador Dalí.

domingo 15 de noviembre de 2009

Caracol en Playa Bagdad


Caracol en Playa Bagdad, Ramiro Rodríguez.



Viajes que no tenían fin.
Cruzábamos un mar abierto,
un piélago en los límites de la propia mente,
pasando las estribaciones
hacia pulsos desconocidos.

Elsa Cross, Bomarzo (2009)

sábado 31 de octubre de 2009

Día de los Muertos


Declara su apertura la asamblea anual
en los labios vibrantes del mes de noviembre
el cementerio se humedece de flores
se derrama el color sobre lápidas blancas
la gente ya no es gente sobre olas humanas
es pan de muerto / champurrado
aroma profundo de café recién hervido
se cubren las tumbas con trazos alegres
de un color amarillo cempasúchil
habla la música para recordar a los deudos
anécdotas sobre la gente que permanece
en la ingravidez del aire profano.
Ellos postran sus rodillas sobre la tierra
para remover la persistencia de las hierbas
para extirpar la insistencia de raíz
colocan flores frescas en los jarrones
coronas artificiales / murmullos de rosas
la simbología de la cruz sobre las lápidas
en el sueño persistente de los muertos.
La gente se hunde en el recuerdo
permanece en vigilia durante la noche
se inicia un diálogo abierto con el polvo
bajo los astros de la memoria
el recuerdo a flor de piel / el recuerdo
los parientes recitan las letanías del rosario
elevan a Dios su oración por los difuntos.

viernes 23 de octubre de 2009

Me Gusta

A Lidia Díaz

Me gusta que te guste la poesía
que te apasiones por la noción de la palabra
la poesía nos hace entes más humanos
y es benéfico para los astros que nos rodean
la palabra poética nos inunda en el campo
en los mares indómitos de la lengua
corremos por los caminos rocosos del sol
y nos petrificamos en la catarsis de la materia
me gusta que te guste la poesía
que te abalances sobre los insectos del otoño
para fabricar estatuas en la memoria
que abras el frasco de la creación compleja
de los líquidos suaves / de los aromas rotos
y navegues sobre el oleaje de los pájaros
en intento profundo de conquistar el viento.

Imagen: loveitlite.buddyslim.com

lunes 19 de octubre de 2009

La Mentira Piadosa de Don García

Una de mis obras clásicas favoritas es La verdad sospechosa del dramaturgo novohispano Juan Ruiz de Alarcón (1581-1639). La leí durante mi asistencia a la universidad, como requisito de la clase de literatura mexicana. Después la releí cuando tomé la cátedra "El siglo de oro" en mis estudios de posgrado. En esta ocasión escribí este texto como una propuesta de análisis literario sobre la obra. Tratando de cuidar el lenguaje de la obra original y el espíritu de la misma, le di al texto de Ruiz de Alarcón un desenlace distinto al agregarle una escena.

Don García se enamora de Jacinta, a quien llama Lucrecia, por el lamentable error de Tristán, criado de Don García. Éste es un hombre que tiene la vocación de mentir, y arma tales enredos, que termina comprometido en matrimonio con Lucrecia, siendo que él amaba a Jacinta. En la escena que agrego, muestro a Don García, magistral en el arte de mentir, que le confiesa a Lucrecia "la verdad" que nadie se atreve a creerle, sólo ella.

Aquí reproduzco la escena, tal y como la escribí en 1997.


LA MENTIRA PIADOSA DE DON GARCÍA

Acto Tercero
Escena XV
Don García, Lucrecia. A solas.

Lucrecia:
   No me es posible creer
   que vos mintáis de mil modos.
   La argucia vulgar me asombra,
   cambia el engaño en escombros
   lo que admiración ya fuese
   antes de asumilla un robo.
   No encuentro elección de acto
   si obedecer a mi asombro
   o escuchar en voz del padre
   la sentencia en que me ahogo.

Don García:
   Lucrecia, señora: escucha
   mi verdad de hombre amoroso
   pues amándoos mintiese
   para alcanzar buen propósito.
   Quiero que comprendáis: tuve
   del sol que alejarme pronto
   porque, es cierto, quise entonces
   nuestra unión en matrimonio.
   Sé bien que Jacinta envidia
   el amor en vuestro entorno
   y el hecho os postra en ventaja
   de ella y de otras y de otros:
   éstos, que mi suerte envidian
   y ellas que odian vuestro gozo
   pues Jacinta no es la única
   que buscaba hallar mi hombro.
   Mas sólo vos lo tenéis
   y lo disfrutáis vos sólo
   por siglos que han de venir
   para encontrarnos sin odio.
   Jamás vi verdad tan cierta
   como la que ahora os nombro:
   os amé en las Platerías
   cuando a Jacinta hablé poco,
   de quien ya sabía el nombre
   pero a quien usaba sólo
   para acercarme hasta vos
   a quien rindo honor e imploro
   pues me movía el saber
   más de vuestro cielo hermoso,
   comprender vuestra belleza
   semejante en brillo al oro
   y que en noches de silencio
   matan el sueño con dolo.

Lucrecia:
   ¿Es verdad lo que decís?
   ¿Conocéis noches de insomnio?

Don García:
   Tan cierto como que hablo
   y asimismo hablan los ojos
   que os auscultan fijamente
   con ferviente amor, y enojo:
   aquél, porque yo soy vuestro
   y éste, por sombras de otros
   que mienten para que huyáis
   del amor que yo os propongo.
   Expulsad cualquier sospecha
   que amenace con destrozos.
   Ved, Lucrecia, lo que advierto
   porque seré buen esposo.

Lucrecia:
   ¿Me amáis de verdad, García?

Don García: (Dánse las manos)
   Desde antes del sacro polvo.
   Con fuerza de viento os amo
   y os amo con bravo aplomo.
   Y si he mentido es por gusto
   de explorar vuestros arroyos
   y encontrar vasta frescura
   que hace largo tiempo invoco.
   No os fiéis vos ya de Jacinta,
   de Don Beltrán, del gracioso,
   pues mi verdad es auténtica
   ante Dios y entre nosotros.
   (Ap.) Perdonad que jure en vano,
   Dios; es por honor y gozo.

De Claustros vedados al penitente (2000)